Daniel luts cuenta la verdadera historia de amityville


Todos los amantes de lo paranormal tienen en sus mentes los trágicos acontecimientos a los que se vieron implicados la familia Lutz en la terrorífica casa de Amityville. Casi 40 años después, continúa siendo uno de los casos de casas encantadas más conocidas de la historia que conmocionó a gran parte del mundo. 
Los fatídicos eventos fueron una fuente de inspiración para multitud de libros y películas. Muchas personas afirmaron que la historia era un elaborado engaño, pero algunas pruebas sugirieron lo contrario. Ahora, otro de los testigos ha decidió hablar, Daniel Lutz, el niño que entonces tenía 9 años de edad hijo de George y Kathy Lutz. 


En un nuevo documental llamado “Mi morada del miedo (My Amityville Horror)” Daniel Lutz, de 46 años” decide por primera vez a hablar sobre el horror que experimentó en la casa de Amityville y que le afectado para toda la vida.

El catastrofico asesinatode Dadiel luts

La casa de Amityville fue testigo de un asesinato en masa en 1974 cuando Ronald Defeo asesinó a toda su familia con un rifle. La madre de Ronald, el padre, las dos hermanas y sus dos hermanos fueron encontrados boca abajo en la cama. Uno de los grandes misterios fue que nadie había tratado de salir de sus camas para salir corriendo y escapar del asesino.

 Pero todo no acabo ahí, ese invierno, George Lutz, Kathy Lutz y sus tres hijos de un matrimonio anterior, se mudaron a la casa colonial holandesa en el 112 de Ocean Avenue, a unos 48 kilómetros al este de la ciudad de Nueva York. 


Durante los siguientes 28 días, la familia sufrió extraños acontecimientos que iban desde inexplicables hordas de moscas a visiones demoníacas. Los Lutz huyeron, dejando atrás todas sus posesiones. Su historia, sin embargo, nunca se fue. El caso tuvo un gran impacto social que provocó un fenómeno mediático que todavía en la actualidad continua en la memoria pública.

Las experiencias de DAniel

En este nuevo y revelador documental, Daniel Lutz, el mayor de los hermanos Lutz, que tenía 9 años cuando ocurrieron los hechos, explica en primera persona que tenía una relación conflictiva con su padrastro y afirma haber estado sin hogar durante un período de tiempo después de dejar a su familia en su adolescencia:
“Él ha estado cargando con este peso durante casi 40 años”, dijo Eric Walter, el joven cineasta que dedicó tres años para la realización del documental.
Daniel Lutz todavía recuerda los extraños fenómenos vividos en su infancia, que para muchos serian auténticas historias de terror:
“Mi trabajo consistía en colocar cajas dentro. Entonces entré en la sala de juegos de la casa y encontré unas cuatrocientas o quinientas moscas zumbando alrededor. 

Empecé a golpear las paredes y ventanas con un periódico. Maté a un centenar de moscas en unos cinco minutos. Luego corrí escaleras abajo para decírselo a mamá y cuando regresé hasta las moscas muertas habían desaparecido, incluso habían desaparecido los periódicos.”
Daniel afirmó que lo sucedido en la casa de Amityville le afectó profundamente:
“Yo creo que el mal puede manifestarse de cualquier manera o forma que elija y yo estoy seguro de que era una víctima de eso. Mi madre solía decir que las cosas buenas le pasan a la gente buena y que las cosas malas le pasan a la gente mala. Pero a veces las cosas malas también le pasan a la gente buena.”
Cuando Daniel se mudó a la casa con su madre Kathy, el padrastro y ex-marine George, su hermano de siete años Christopher y su hermana de cinco años Melissa, no tenía ni idea del pasado oscuro de la casa:
“Yo no sabía nada de lo que pasó allí hasta el día en que entré en la casa. Mamá nos dijo: “Hay algo que quiero que sepas. Había una familia que fue asesinada aquí”. Ella nos preguntó si nos molestaría. Pero cuando uno tiene esa edad apenas sabe lo que es un asesinato.”
A parte del incidente con las moscas, los primeros sus días en la casa fueron relativamente tranquilos, hasta que una noche, la familia escuchó unos extraños ruidos en el exterior de la casa:
“Toda la familia vio la puerta del garaje golpeando de arriba abajo. Fui allí con George y estaba colgando de un lado de la puerta y él tiraba hacia abajo desde el otro lado.”
Lo peor estaba por venir, cuando Danny levantó la vista y vio a una criatura de aspecto maligno en la ventana del dormitorio de Melissa. Parecía un personaje de dibujos animados con los ojos rojos:
“Subí corriendo a su habitación y la mecedora se estaba moviendo sola.”
En otra ocasión, Daniel dice que una fuerza desconocida le levantó:
“Yo estaba en el segundo piso cuando se proyectó la escalera en la pared. Me levanté y ya no tenía el control de mí mismo. Mi madre estaba a 4 metros detrás de mí y estaba en shock. Algo la había tocado. Desde algún lugar en la sala una misteriosa voz que dijo: “Eres tú”.”
Aunque los acontecimientos siniestros alcanzaron un punto culminante en la noche del 14 de enero de 1976:
“Mi hermano y yo compartimos una experiencia de levitación en la cama. Los dos nos despertamos y nuestras cabeceras y pies estaban aplastándonos y golpeándonos uno al otro en el techo. Después de eso mamá me dijo: “Ve a preparar tu maleta. Nos vamos a casa de la abuela, vamos a salir de aquí.” Yo no sabía que nunca regresaría a la casa de Amityville.”
En una entrevista al hermano menor de Daniel, Chris Lutz reveló que su padrastro George podría haber sido el causante de la actividad paranormal en el hogar mediante la práctica de la brujería y la celebración de sesiones de espiritismo. 

Tras esta impactante confesión, Chris también afirmó que los fenómenos paranormales le han seguido después de mudarse de la casa de Amityville.

El Gran misterio prosigue

Muchos creen que la historia de la familia Lutz era un engaño, otros creen que George Lutz tenía un interés en lo oculto y que los acontecimientos desencadenados en la casa eran debido a ese interés. 


Otras personas afirman que Daniel está recordando cosas que no sucedieron, conocido como síndrome de la memoria falsa. Pero la realidad es que los Lutz nunca buscaron la publicidad. En la actualidad, Daniel vive en el suburbio de Nueva York y conduce una furgoneta de reparto. Se fue de casa a los 15 años, pero se reconcilió con su madre. 

Ella murió en 2004 a los 57 años. En el documental “Mi morada del miedo (My Amityville Horror)” Daniel rompió su silencio, dando respuesta a todas las dudas que quedaban.

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