Parálisis del sueño: historia, síntomas y cómo evitarla


Miedo se produce en una parte concreta del cerebro. Todos lo hemos sentido muy de cerca cuando viene. Todos lo reconocemos cuando llega e incluso cuando está por llegar. Es una sensación muy poco agradable, pero en términos evolutivos, necesaria. 

Aunque si te hablamos de la 'parálisis del sueño' ahí cambias las cosas. ¿No crees? 

¿A quién no le ha sucedido este extraño fenómeno? 

Hoy en día es muy raro que salga el tema y que ninguno de los presentes no lo haya sufrido nunca en algún momento de sus vidas.

En la actualidad, es algo completamente normal. Pero lejos de esta normalidad, no deja de ser perturbado para quien la sufre. 

Hoy y a petición de una lectora, quien nos pedía que hablásemos de ella y por que no, si podíamos dar consejos para poder evitarla. 

Nosotros ya hemos hablado de ella en algunas ocasiones, pero esta vez indagaremos de lleno en el tema. Así siempre que quieras podrás consultar las dudas en este artículo. 

Te recordamos que si tú querido lector, tienes dudas sobre un tema en particular y quieres que te hagamos un artículo revolviéndote la duda solo tienes que escribirnos a nuestro correo o mandarnos un mensaje a través de facebook. 

Una vez dicho el recordatorio, vamos a lo que nos interesa de verdad: La Parálisis del Sueño. 

Historia de la parálisis del sueño  

Sí puede que esto de la "parálisis del sueño" suene a algo moderno, pero aunque parezca que lo es, en realidad viene sucediendo desde la antigüedad. 

Quizás el ejemplo histórico más claro y el que todos hemos visto seguro, sea el del pintor Henry Fuseli cuando en 1781 pintaba su obra 'The Nightmere'

Y si uno se pone a analizar dicha pintura, cae en la cuenta de que lo allí representado, es lo que verdaderamente sucede en una parálisis del sueño. 

(Fuente)

Justo en el centro tenemos a ese diablo que nos oprime el pecho y que no nos deja casi ni respirar y mucho menos movernos. 

Luego en el fondo, tenemos a esas misteriosas criaturas extrañas que algunos testigos aseguran poder ver mientras esto les sucede. 

Algunos expertos aseguran que esta obra es una de las mejores del autor y que sin duda es la primera representación artística que existe, de este fenómeno. 

Pero lo cierto es que la parálisis del sueño fue descrita desde mucho antes que Fuseli la retratara.

Un médico holandés del año 1664 llamado Isbrand Van Diemerbroeck trató en su época la parálisis del sueño en algunas de sus consultas. Una de sus pacientes padecía este cuadro y el mismo lo describe así: 

"...en la noche cuando ella se disponía a conciliar su sueño, creía que el diablo se posaba sobre ella manteniéndola completamente inmóvil. A veces me contaba que creía que era ahogada por un misteriosa perro o que un ladrón misterioso, se acostaba sobre su delicado pecho de modo que apenas podía articular palabra. Cuando intentaba deshacerse de la carga, no podía moverse. Intentaba agitar sus miembros pero no podía".

Y claramente aquí tenemos una clara sintomatología clásica de la parálisis del sueño. Aunque puede incluso que esto venga de mucho más lejos si cabe. 

Hay documentos e informes médicos de los antiguos persas, donde ya por aquel entonces se trataba la parálisis del sueño. Uno de los textos dice así: 

"...cuando la pesadilla empieza la persona siente una cosa muy pesada sobre el y se ve que no puede gritar ni moverse..."

La parálisis del sueño y las brujas 

Ya que hacemos un viaje por las profundidades oscuras de este fenómeno, nos hemos querido remontar hasta la época en donde algunas mujeres fueron condenadas por "ser brujas". 

De hecho, si analizamos la etimología de la palabra anglosajona "nightmere" descubrimos algo muy interesante. 

Dicha palabra se compone de dos: "night" y "mare". La palabra "mare" viene del nórdico antiguo "mara"quien era un ser sobrenatural -generalmente femenino- que por las noches se postraba en el pecho de hombres y mujeres al dormir. 

¿Curioso no? 

Luego en Europa, también llegó este fenómeno. Los expertos de la época, creyeron falsamente que los síntomas de este fenómeno tan aterrador, no eran más que indicios de que la persona -generalmente mujer- era una bruja. 

Y como no, ya te habrás imaginado también en los juicios de Salem fueron acusas mujeres inocentes por que sufrían parálisis del sueño. 

La parálisis del sueño y las abducciones extraterrestres 

Llegados a este punto, una de las cosas más comunes que se cree de la parálisis del sueño, es que no es un fenómeno normal, sino que más bien, es causada por algunas abducciones extraterrestres. 

En un estudio llevado a cabo en 1993, se muestra que más del 60% de las intensas experiencias de abducciones extraterrestres, estaban causadas en realidad por la parálisis del sueño. 

En un estudio publicado en 2008, se publicó algunos resultados interesantes donde algunos pacientes, que aseguraban haber sido abducidos por extraterrestres, habían tenido parálisis del sueño, siendo más que el grupo de control. 

Y lo cierto es que las descripciones de las abducciones suelen tener cierto parecido con la parálisis del sueño. 

Un análisis neurológico de la parálisis del sueño 

Bien, ahora que nos hemos pegado un viajecito desde la antigüedad hasta nuestros días, veamos que nos dicen las neurociencias de todo esto. 

En un estudio realizado en 1999 por Cheyne Ruffler y Newby-Clark, definieron 3 grupos de alucinaciones cuando sucede la parálisis del sueño: "Intrusión", "Incubo" y "Experiencias corporales inusuales"

Intrusión - es cuando se puede ver a una persona o presencia en la misma habitación. 

Probablemente eso esté causado por una hipervigilancia del mismo cerebro, en el cual dichas señales son sesgadas convirtiéndose en -por así decirlo- una amenaza. 

Lo que descubrieron estos dos científicos fue que cuando la persona sufre de parálisis del sueño, hay una parte del cerebro que está a toda máquina. La amígdala. Esa parte del cerebro es la encargada de las emociones, entre ellas, el miedo

Amígdala cerebral. En verde. Es la responsable del miedo entre otras emociones. 

En la fase REM del sueño, se reciben señales del tronco cerebral que pasan al tálamo y luego van dirección a la amígdala. 

Tálamo en rojo. Los estímulos externos han de pasar por esta parte del cerebro para ser interpretadas a excepción del olfato que va directamente al cerebro. 

En nuestro estado de vigilia, cuando nuestro cerebro percibe un peligro, nuestra amiga la amígdala se activa. Lo que sucede es que luego, actúan algunas otras partes del cerebro que dan veracidad a esta sensación. 

Cuando esto sucede, el cerebro diagnostica rápidamente si el peligro es real -es decir, tendríamos que huir- y si no lo es -por lo que el miedo pasa y la actividad de la propia amígdala baja- esto en la fase REM (movimiénto ocular rápido por sus siglas en inglés) no puede suceder. 

Al estar durmiendo, nuestro cerebro no puede comprobar si el miedo que estamos teniendo es real o no. Esto, puede dar lugar a síntomas de opresión que suelen durar algunos minutos o segundos. 

Incubus - sentir que nos oprimen o nos asfixian

En este caso, se podría decir que la respiración puede ser la culpable. Al dormir, nuestra respiración al igual que nuestros latidos, es involuntaria. Es muy profunda y lente -en la fase REM- debido a la parálisis del sueño, parte de nuestra garganta se contrae, impidiendo que el oxígeno circule adecuadamente hasta nuestro cerebro. 

Esto ocurre sin que nosotros nos demos cuenta, ya que suele durar muy poco y es algo completamente natural y no agresivo. 

Pero la víctima de una parálisis del sueño si está consciente de esto. Y es cuando empieza la lucha de volver a tomar el control de la respiración, cosa que es nula. Produciendo luego estrés y ansiedad. 

Además por lo que te mencionamos antes, la sensación de ser asfixiado, puede ser fruto de esto. 

Experiencias corporales inusuales - Sentir movimientos al rededor nuestro, sentir que flotamos, frío al igual que experiencias fuera del cuerpo. 

Dichos síntomas están causados por algunas estructuras subcorticales (te las mostramos en la figura de debajo). 

Aquí podrás ver más sobre las diferentes parte del cerebro, donde se incluye el sistema subcortical del que te hablamos en el artículo. 


Cuando estamos despiertos, nuestros movimientos están controlados por algunas estructuras cerebrales concretas, incluyendo los núcleos vestibular medial y superior. 

Dichas estructuras están asociadas al control del sueño/vigilia. En la fase REM dichas partes también están activas, como si estuviésemos despiertos. 

Gráfica que muestra las diferentes ondas cerebrales en un ataque de parálisis del sueño.

Lo que sucede aquí es que en un ataque de parálisis del sueño la víctima no se puede mover y es consciente de ello. Esto produce un desajuste en el cerebro que no interpreta bien la señales de los movimientos. El cerebro intenta corregir dichos movimientos dando como resultado el no poder movernos de la cama

(Fuente)

Los mismos núcleos vestibulares pueden ser los causantes de por qué cree la persona que puede estar flotando o que sale de su cuerpo. Al igual que en los viajes astrales

Cómo evitar la parálisis del sueño 

Por fin llegamos a la parte más importante de todos y que seguro te ayudará a no sufrir más los terribles síntomas que a lo largo de todo el artículo te hemos estado contando. 

Ahora te nombraremos algunos consejos que puedes seguir para que la parálisis del sueño no te suceda. 

Has de tener en cuenta, que cada persona es completamente diferente y puede que algunos de estos consejos no te sirvan del todo. Puedes probarlos todos y ver cual es el que te funciona mejor. 

También puedes hacer combinaciones con algunos de ellos para ver si te funcionan. 

  1. Adopta un patrón de sueño regular. Acuéstate siempre a la misma hora e intenta levantarte siempre a la misma. Una descordinación de esto, puede hacer que el ataque sea más a menudo.
  2. Evita tomar cafeína y el alcohol antes de irte a dormir. Puedes tomar café hasta las 2 de la tarde. Ten en cuenta que el café tarda mínimo unas 5 horas en desaparecer del cuerpo. 
  3. Observa tu entorno como si fueras otra persona. Es decir, vete a ti mismo como una persona ajena como si estuvieras en tercera persona. Muchas personas analizando su entorno han conseguido desvincularse del ataque. 
  4. Evita dormir baca arriba
  5. Practica algún tipo de meditación para que tu dominio de la clama y la relajación pueda a ayudarte cuando un ataque suceda. 
  6. Puedes hacer pequeños ruidos o movimientos
  7. Intenta concentrarte en mover un músculo pequeño. Un dedo, la mano, etc. Algunas personas han obtenido resultados con esto. 
Ahora por fin puedes tener a tu alcance, toda la información que se sabe hasta la fecha de la parálisis del sueño. Te recomendamos que lo guardes en favoritos o en alguna aplicación de notas como Google Keep. Así la tendrás a manos cada vez que lo quieras consultar.

Esperamos haber resuelto posibles dudas acerca de este fenómeno tan aterrador para muchas personas. 

Si ves que algunos de estos consejos no te ayuda pero que posees uno que es tuyo propio, puedes comentarlo y nosotros lo añadiremos a la lista para que más personas como tú, se puedan beneficiar de él.

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