Misterios

La aterradora historia del Hotel Sheraton Gunter y la habitación 636

Muchos lugares en todo el mundo, son famosos por aquellos acontecimientos que marcaron unas historias, y a veces esas historias son de lo más traumáticas, tanto, que muchos lugares una vez abandonados comienzan a estar presuntamente encantados, ya sea por los espíritus de las almas que una vez murieron en él, o por los acontecimientos tan horribles que allí sucedieron. 

En este caso, les hablaremos de un Hotel que no se caracteriza hoy en día, por ser uno de los más apacibles de Estados Unidos, si no por se uno de los hoteles más encantados de todo este gran país. 

Con una historia que abarca al rededor de tres siglos de antigüedad, no es de extrañar que San Antonio se considerada una de las ciudades más encantadas de todo Estados Unidos. Y la historia de San Anotionio, no estaría del todo completa sin una de las historias de un hotel, El hotel Sherton Gunter. Este complejo hotelero fue construido en 1909, donde se hospedaron tanto celebridades de Hollywood, como presidentes, pero también formó parte de una historia terrible. 

Susurros de presencias fantasmales se escuchan por estos pasillos, las puertas se abren y cierran solas, las luces se encienden y se apagan sin que halla nadie en su interior, y sombras oscuras aparecen en la inmensidad de las noches oscuras...estos y muchos más fenómenos con los que tienen que trabajar y convivir los trabajadores del hotel y sus clientes. 

Un terrible asesinato 

El Febrero de 1965, un hombre alto de unos 30 años de edad, se alojó en este hotel con el nombre de "Albert Knox", habiendo solicitado una habitación en concreto, la habitación 636. Nadie sabía nada de la vida de este misterioso hombre, tan sólo se sabía que muchas de las veces, entraba al hotel con una despampanante rubia, de unos 30 años. La mañana del 8 de Febrero iba a cambiar la tranquilidad de este hostal. Una de las trabajadoras de la limpieza llamada María Luisa Guerra, ya estaba ya terminando casi su jornada laboral, solo le faltaba la habitación 636. Esta, tenía el cartel de "no molestar", a pesar de esto, María decidió entrar de todas formas. 

Lo primero que vieron sus ojos, fueron a un hombre encima de la cama completamente manchada de sangre, María como era de esperar, empezó a gritar, pero el hombre llevando se el dedo índice a los labios, le advirtió que se callara. El hombre, recogió unos papeles y acto seguido, salió por las escalera de incendios del Hotel. 

Cuando la policía llegó al lugar del crimen, se encontraron algunas botellas vacías de vino, un par de latas de aceitunas por el suelo, queso y unas pequeñas gotas de sangre por todo el suelo de la habitación. También descubrieron mechones de pelo rubio, medias de nailon y ropa interior de mujer. Por último, pero no menos importante, una agujero de bala del calibre 22 en la cama y otra alojada en la pared cerca de una silla ensangrentada. Los rastros de sangre indicaban que el asesino había accedido varias veces al baño por razones desconocidas. Pero los detectives creían que el asesino había diseccionado el cuerpo de la víctima en la bañera antes de que María entrara en la habitación.


Los detectives al final descubrieron que el hombre misterioso se había escapado y que se había instalado en uno de los hoteles cercanos al Sherton. Descubrieron también que el nombre que dio en la recepción no era el suyo. Cuando se hospedó en el otro hotel, tampoco dio su verdadero nombre y pidió también la habitación 363, pero con la mala suerte de que esta estaba ya ocupada. 

La autopsia posterior detalló que las huellas dactilares del sospechoso coincidían con las del hombre alto que vio Maria en la habitación 636 del Hotel Sheraton Gunter. La policía también encontró una camisa blanca que había sido lavada en un esfuerzo para eliminar las aparentes manchas de sangre. A día de hoy, el cuerpo de la mujer rubia no ha sido encontrado y nadie informó en esa época la desaparición de ninguna mujer rubia. El caso sigue abierto.

Pero en un extraño giro del destino, el gerente del hotel recibió recientemente un extraño sobre sin remitente en el correo. El sobre estaba dirigido al Hotel Sheraton Gunter con el antiguo código postal utilizado en 1965. En el interior del sobre había una antigua llave de la habitación 636. Y este no es el único misterio que envuelve al hotel, el personal del hotel y los huéspedes han informado sobre extraños ruidos y avistamientos de una aparición femenina en la sexta planta, justo donde estuvo la habitación 636.

Los fenómenos paranormales de la habitación 636

Después de los acontecimientos y de limpiar la habitación del crimen, el hotel decidió dividir esta habitación en dos, haciéndola un poco más pequeña, por lo que pasó a ser una suite. Al dividirla, se quedaron dos habitaciones contiguas, la 2635 y la 636, así era perfecta, para aquello clientes que tuvieran hijos. Los trabajadores de este hotel, sobre todo los vigilantes, aseguran que ven una presencia de una mujer pasando por los pasillos de estas habitaciones. Algunos clientes se han quejado de escuchar goles que no les dejan dormir y que provienen de la habitación 636.  


No solo existe la presencia de la mujer vestida de blanco, también hay otro "huésped fantasmal" rodando por el hotel. En los 90', una de las trabajadoras de la limpieza, estaba preparando la habitación 636 para el próximo cliente, cuando asegura que se le materializó la presencia de una anciana vestida totalmente de negro, con los brazos extendidos Ella dijo que nunca se recuperó de la experiencia y todavía siente escalofríos cada vez que recuerda el día en que vio a la anciana en la habitación.

Ese mismo año, los trabajadores del hotel decidieron hacerse unas fotografías durante la fiesta de Navidad. Una vez que acabaron de hacerse las fotos, uno de los trabajadores vio una figura humana sin explicación en cada fotografía. Otras experiencias paranormales incluyen voces fantasmas y sombras misteriosas que se han llegado a ver en las inmediaciones de la habitación 436.

Psíquicos que han estado investigando los fenómenos sobrenaturales en el hotel, llegaron a identificar dos espíritus femeninos. Uno se llama “Ingrid”, una mujer que murió a principios del siglo XX. Muchos trabajadores creen que este espíritu femenino es la aparición fantasmal de pelo oscuro que ha sido avistado en todo el hotel, deslizándose en silencio por los pasillos, dentro y fuera de las habitaciones. El otro espíritu se llama “Peggy”, y ella fue una mujer de la época de 1920, que se encuentra perdida en el hotel.

Está claro que este hotel, merece un puesto en los más aterradores de todo el mundo, ¿no están de acuerdo? Si te a gustado este artículo, cuéntanos que lugares has visitado tú, y hallan sucedido cosas raras. 

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