Centralia el pueblo fantasma de "Silent Hill"


Los amantes de las películas de terror y sobre todo de los vídeo juegos, hoy estarán de enhorabuena, ya que les vamos a mostrar uno de los pueblos famosos por su vídeo juego Silent Hill, acompáñanos y descubre como este pueblo fantasma, existe de verdad. La película con el mismo nombre que este juego de terror, va sobre una madre que intenta saber por qué su hija grita "Silent Hill" en sus pesadilla, centrada en descubrirlo, averigua que existe un pueblo con dicho nombre, pero no un pueblo cualquiera, un pueblo fantasma.

Para no desvelar secretos de la película y no hacer "spoiler" de ella, les decimos que vale la pena verla si quieren pasar una tarde de misterio. Pero lo que nosotros les vamos a contar a continuación, es la verdadera historia de este pueblo fantasma que alberga un halo de terror y misterio en sus calles desiertas...¿Te atreves a entrar con nosotros? 

La historia de Centralia 

Este pueblo, ya existía en Pensilvania, Estados Unidos, en el año 1841, pero no fue registrado como tal hasta el año 1866, que pasó a llamarse Centralia. Era una ciudad más de los Estados Unidos, una ciudad próspera que centraba toda su fortuna y su misma ciudad con la producción de carbón. 

En pocos años, el pueblo comenzó ya a tener más vida, con las construcciones de escuelas, bancos, tabernas, parques...cosas sencillas que hacían funcionar a esta humilde ciudad. Aunque la paz de este pueblo, no les duró para siempre...

Centralia en la actualidad

El mismo alcalde de la ciudad, fue asesinado por una asociación de mineros llamada Molly Maguires, ya que nos encontrábamos en la década de los 80, esto aunque parezca toda una locura era muy normal, aunque la acaecida en Centralia tuvo una repercusión mediática en aquella época. Los criminales del asesinato de su alcalde, fueron colgados, aunque los incendios y las revueltas siguieron por un tiempo sucediendo, parece que con la entrada el nuevo siglo, las cosas se fueron calmando un poco más en este pueblo. 

Ya a mediados de los años 60, Centralia era un buen lugar para poder vivir en familia. Para esa época, contaba con siete iglesias, una escuela de primaria, una oficina de correos, una red ferroviaria, varios pequeños negocios asociados a la minería. En definitiva, un pueblo agradable para poder pasar el resto de una gran vida de tranquilidad. Hasta que un años...todo cambió...

El incendio de 1962 

Fue algo de lo más casual, tal vez por una colilla mal apagada, por unos excursionistas que se dejaron un fuego mal apagado, por el mismo Sol, quién sabe, el caso es que el incendio comenzó en un vertedero a las afueras de la ciudad de Centralia. En un basurero que comunicaba con una de las fosas de la propia mina de carbón, una fosa abandonada que, poco a poco, fue encendiendo una vena principal.

Todo el subsuelo de Centralia, está formado por innumerables redes de minas de carbón, lo que nos hace ya formalizar una teoría, de por qué este incendio fue de alguna forma imparable. Las personas se negaron a abandonar todo sus hogares, así que permanecieron en sus hogares hasta el  1979. Se intentó apagar ese fuego subterráneo que iba poco a poco, abrazando la ciudad por sus profundidades. Los gases de este fuego salía por inmensas grietas en la carreteras, agujeros enormes se formaban en los parques públicos...

Centralia.

Como era e esperar, los ciudadanos comenzaron a tener serios problemas de salud, ya que por la quema del carbón, se estaba produciendo una inmensa cantidad de dióxido de carbono, todo esfuerzo por sofocar este incendio ya era inútil. 

Fue en 1979 cuando un empleado de la gasolinera de Centralia introdujo una vara en sus tanques de gasolina para averiguar la cantidad de combustible que le quedaba. Cuando sacó dicha varilla, se dio cuenta de que estaba ardiendo. ¿Temperatura? 78º grados centígrados. Aquello, no era nada normal…

Muchas personas ya habían empezado a abandonar esta "ciudad de fuego", pero no fue hasta 1984 cuando el gobierno estadounidense, intervino en el tema. Se aprobaron unos 40 millones de dólares, para que todos sus ciudadanos fuesen trasladados a ciudades y pueblos vecinos. Como suele pasar, siempre hay algunas personas que se negaban a abandonar todo aquello por lo que habían trabajado en años. Es por eso que a día de hoy, una de las iglesias de Centralia, ofrece un servicio los sábados por las noches. 

Dicen, que esta ciudad sigue siendo un infierno en llamas. Un infierno que arde desde el subsuelo y que arroja su aliento caliente a través de grietas, a través de la tierra del bosque y de ese cementerio, donde habitan los restos de la mayoría de sus vecinos.


Centralia es la auténtica Silent Hill y, según nos indican los expertos, existe aún suficiente carbón para arder 250 años más. ¿Te atreverías a visitar esta solitaria y “espectral” ciudad?

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