La isla de las muñecas


Esto que le vamos a mostrar es totalmente real y existe en una provincia de México llamada Xochimilco, aquí se esconde una aterradora historia de un hombre que es acosado por el espíritu de una niña que fue ahogada en ese mismo lugar y que desde hace ya 60 años sigue atormentandolo sin descanso.

Breve historia sobre la Isla de las Muñecas

Todo comienza hace unos 60 años atrás, cuando Don Julián (dueño de la isla) es acosado repentinamente por el espíritu de una niña que se ahogó en su chinapa (área de cultivo), donde este hombre llevaba casi toda subida viviendo en aquella isla como un ermitaño  cultivando su propia comida y sus flores.

Según cuentan los lugareños, antes de lo sucedido, se podía nadar perfectamente por los alrededores de esa pequeña isla, pero un día una niña pequeña decidió adentrarse dentro de las aguas de dicha isla y sin saberlo, se enredó con las ramas del fondo del lago y se ahogó tragicaménte. 

Desde enotnces el propietario (Don Julián) ha empezado a recolectar multitud de muñecas para según dice el "honrar la memoria de la pequeña niña". Muchos de los habitantes de la zona, también cuentan que don Julián, iba recogiendo todas las muñecas que quedaban varadas en las orillas y de vez en cuando salía de la isla para buscar más muñecas que poner en su isla. El solía decir que “aparecían ahí”. Otras versiones dicen que cuando se limpiaron los canales en lugar de vestigios de culturas anteriores salieron los restos de un hospital de muñecas y Don Julian las aprovechó para usarlas como protección en su isla. 
Los lugareños lo reconocían como ermitaño y para otros era un señor que causaba temor. Igual sucedía cuando transitaban frente a su choza, que se caracterizaba por tener en su periferia cientos de muñecas colgadas de árboles y otras más clavadas en troncos que le servían "para espantar al espanto...". 

De todas estas muñecas, Don Juián tiene su favorita.

-¿Por qué La Moneca era su favorita? 

“La encontró tirada en el canal, un 28 de agosto, día de San Agustín, por eso se llama Agustinita, nomás que mi tío le decía de cariño La Moneca; desde que la encontró la quiso más que a las demás, incluso, es la única que tiene nombre, porque decía que era milagrosa, pues concedía favores y ahuyentaba las malas vibras. Por eso tiene en su altar moneditas, pulseritas y otras cosas. La gente le pide que le vaya bien en su trabajo, en la escuela, con la familia y le dejan algo en recompensa”. 

Hemos descubierto que en el 2001 el cadáver de Julián se encontró ahogado en el mismo lugar donde la niña se ahogó.

Ahora os dejamos con unas cuantas fotos de la isla:








Ahora, os dejamos con un vídeo de la casa de las muñecas:

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