¿CASO DE POSESIÓN?

Extraña transformación de una joven de 19 años
Imagen a modo de ilustración


Según indicaron vecinos de la localidad de Barrancas, departamento Salavina, la joven “está poseída”. Se arrastra, se produce arañazos, se revuelca en el piso y emite extraños sonidos similares a los de un animal, indicaron vecinos de la zona. 

El extraño comportamiento de una joven de 19 años mantiene en vilo a su familia y a todos los vecinos de la localidad de Barrancas en el interior del departamento Salavina. Aseguran que la mujer hace tiempo comenzó a experimentar raras visiones y sufre “extrañas transformaciones”, lo que se convirtió en el comentario obligado de la zona donde reina el temor por este caso. 


Según indicaron vecinos del lugar, la joven “está poseída” y las primeras manifestaciones se habían iniciado en la provincia de Córdoba, donde su pareja cansado de las agresiones y de la tensa situación decidió traerla a su paraje natal donde se encuentra desde hace semanas con su familia. 

Los habitantes de Barrancas explicaron a EL LIBERAL que la joven “empieza a sentir interiormente transformaciones raras que la llevan a pedirle por favor a sus familiares y amigos que se alejen de ella y la dejen sola en su habitación, ya que comienza a vivir un proceso de cambios en su cuerpo y mente; se arrastra, se produce arañazos, se revuelca en el piso y emite extraños sonidos similares a los de un animal”. 

Después de su llegada a Barrancas, según trascendió, la joven sufre de repentinos ataques y entre familiares y vecinos no pueden sujetarla debido a su fuerza. Por ello muchos vecinos desistieron de seguir ayudando porque afirman que “se trataría de cosas satánicas”. 

Pedido de auxilio 
Un vecino relató que “cada vez son más frecuentes los gritos y actitudes parecidas a las posesiones demoníacas”, y que el fenómeno causa temor tanto a personas cercanas a la víctima, como al resto de los habitantes del paraje salavinero. 

Su familia, presa por la desesperación y la falta de explicaciones lógicas a los sostenidos ataques, acudieron a sacerdotes, pastores y hasta a curanderos. 


Comentaron que días atrás llegó un pastor evangélico al domicilio de la mujer, e intentó orar y pedir por la jovencita, pero fue tan fuerte su reacción que “a los gritos y retorciéndose” habría terminado rompiendo toda la ropa al pastor “entre risas y sonidos extraños, a pesar de la lucha de sus familiares por dominarla”.

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